Así se rendía un homenaje más que merecido a un matemático abierto al mundo, un soldado enteramente entregado a la lucha por hacer accesible la cultura matemática a todos los públicos. La ceremonia permitió recordar las iniciativas más destacadas que han jalonado la trayectoria de este antiguo profesor de la Universidad París VII.
Muy implicado en la reflexión sobre la enseñanza y en las iniciativas destinadas a difundir la cultura matemática en los centros educativos, fue director del IREM de París, responsable del proyecto «Informática para todos» en los años ochenta y estuvo muy comprometido con la Asociación de Profesores de Matemáticas de la Enseñanza Pública (APMEP). Todos evocaron sus dotes como conferenciante, su inmensa y ecléctica producción literaria y, por supuesto, el concurso Canguro, hoy internacional: ¡110 países y millones de jóvenes que reflexionan al mismo tiempo sobre los mismos temas!