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Los resultados de la consulta ciudadana sobre las matemáticas, realizada en la primavera de ese mismo año, se anunciaron el 8 de diciembre de 2025 en el Senado.
El CNRS se sumaba así a la estela de las Assises sobre las matemáticas organizadas en 2022 por el Instituto Nacional de Ciencias Matemáticas y sus Interacciones (INSMI), en forma de mesas redondas, conferencias, entrega de premios y testimonios en torno a la pregunta «¿Cómo pueden las matemáticas francesas contribuir a resolver los grandes retos del mañana?». De marzo a julio de 2025, 33 000 personas —que, no obstante, no constituyen una muestra representativa de la población, pues los directivos estaban sobrerrepresentados— participaron en esta gran iniciativa, que reunió más de un millón de contribuciones. La consulta se completó con 40 talleres organizados en todo el territorio, que reunieron durante 6 días a 46 personas para debatir la pregunta «¿Cómo mejorar el acceso a las matemáticas para todas y todos, a cualquier edad?».

Sentimientos encontrados

La principal conclusión que se desprende de esta consulta es que la experiencia escolar es fundamental en la relación con las matemáticas que se puede tener a lo largo de la vida. El 70 % de los participantes considera que esta disciplina es selectiva, lo que provoca ansiedad durante los exámenes o incluso en simples preguntas orales. De ahí nacería una sensación de exclusión, e incluso de vergüenza, que los participantes dicen experimentar si no se tiene la «suerte» de sentirse cómodo con la disciplina.
Pese a ello, las personas encuestadas son conscientes de la importancia de las matemáticas en la vida cotidiana, y el 67 % las considera imprescindibles. De hecho, al 40 % le gustaría retomar su aprendizaje en la edad adulta y el 90 % reconoce que las matemáticas desempeñan un papel fundamental en el desarrollo científico, económico y democrático.

Soluciones a la vista

Dado que esta encuesta ha puesto de manifiesto un deseo general de desarrollar una cultura matemática más compartida, el CNRS se propone hacer esta disciplina más accesible para todos, devolviendo la confianza a la ciudadanía y ofreciéndole la posibilidad de retomar el contacto con la disciplina a cualquier edad, emprendiendo, junto con los agentes educativos, acciones que permitan reducir las desigualdades y favorezcan especialmente la participación de las niñas y de las personas alejadas de las matemáticas. Además, el CNRS desea reforzar el lugar de las matemáticas en la sociedad, fomentar los encuentros entre científicos y público general e impulsar las iniciativas de divulgación.