¡Las preguntas siguen abiertas!
La mayoría de las teorías físicas fueron imaginadas abstractamente antes de ser (o no) validadas, a veces mucho después, por observaciones. Hoy en día todavía, las exploraciones continúan y proponen nuevas visiones de nuestro mundo, que algún día serán confirmadas o desmentidas. Son a menudo matemáticos audaces los que se han arriesgado así en un terreno que aparentemente no es el suyo, aunque las dos disciplinas hayan estado muy próximas hasta el siglo pasado. Sin embargo, ¿quién mejor que estos aventureros de los conceptos abstractos puede descubrir una ley oculta? Entre ellos, una mujer, Emmy Noether, ha logrado apoyar una parte de la física en la investigación y el estudio de invariantes, convirtiéndose así en una pionera de la física matemática moderna. Algunos de los famosos problemas de David Hilbert están, también, en relación con la física.
Todos los artículos de este dossier

Ordenador cuántico: amenaza para el cifrado | Tangente
En la actualidad, la seguridad de las comunicaciones por Internet está garantizada por sistemas de cifrado simétrico, como AES, cuya clave se transmite mediante un sistema de cifrado asimétrico, como RSA.

Cosmología y poliedros, de Platón a Kepler | Tangente
Los poliedros regulares aparecen en numerosas teorías. Estos cinco sólidos fascinan por sus increíbles simetrías.

La inolvidable Emmy Noether
Mujer de carácter y matemática visionaria, Emmy Noether, que supo desafiar muchas prohibiciones a lo largo de su vida, abrió nuevos campos en las matemáticas y la física.

Hilbert, los veintitrés problemas y la física
En su discurso plenario con motivo del segundo Congreso Internacional de Matemáticos, celebrado en 1900, David Hilbert propuso al mundo sus célebres «veintitrés problemas». Algunos atañen directamente a la física; otros han hecho evolucionar conjuntamente la física y las matemáticas.

¿Y si nuestro universo fuera un holograma? | Tangente
Nuestro universo podría ser una esfera cuyo exterior se asemejaría a un agujero negro. Nuestro mundo no sería más que el reflejo de una realidad inscrita en la superficie de esa esfera, una especie de holograma. Toda la información estaría codificada en nuestro horizonte cosmológico. Un escenario no tan disparatado…

La gravedad cuántica de bucles
¿Y si nuestro universo fuera en realidad discreto? Una teoría audaz, la gravedad cuántica de bucles, permitiría, si se verificara, reconciliar la física de los campos gravitatorios macroscópicos con la física cuántica. El espín desempeña en ella un papel fundamental.
