Este gran matemático es conocido por sus decisivas contribuciones al descifrado de los mensajes codificados de las fuerzas del Eje durante la Segunda Guerra Mundial, papel por el que hoy el gobernador del Banco de Inglaterra, Mark Carney, lo califica de «héroe de guerra».
Alan Turing es considerado sobre todo uno de los padres de la informática: ya en 1936 introdujo el concepto de máquina de Turing, precursor teórico del ordenador, y en 1950 trabajó en la creación efectiva de los primeros «ordenadores». En 1952 fue condenado por su homosexualidad y aceptó someterse a una castración química para evitar la cárcel. Murió por envenenamiento en 1954. La autopsia concluyó que se suicidó. Además de ser un científico de primer nivel, Alan Turing es, por tanto, un símbolo de las persecuciones sufridas por los homosexuales británicos en el siglo XX.