Un heredero exigente --------------------
Heredero de Arnold Schönberg, creador de la música serial, cuyo elemento fundamental es una sucesión de doce sonidos asociados a las notas de la escala temperada (do, do#, re, re#, mi, fa, fa#, sol, sol#, la, la#, si) y codificados del 0 al 11, números sobre los que se aplican auténticas transformaciones, permutaciones, traslaciones o simetrías, Pierre Boulez conservará en su música la huella de sus estudios de matemáticas. Aquel a quien sus amigos llamaban a veces «compositor algebraico» hará del serialismo un principio esencial de la creación musical. Sus teorías cobrarán todo su sentido con la composición musical asistida por ordenador.
A lo largo de toda su vida afrontará el reto de componer, interpretar y hacer interpretar la música de su siglo. En ruptura total con la armonía clásica, seguirá durante toda su carrera siendo un ferviente discípulo de la segunda escuela de Viena —la primera fue la de Mozart y Haydn—, la de Arnold Schönberg, Alban Berg y Anton Webern. Pocos igualan su rigor y su exigencia en el mundo de la composición.

Tercera sonata para piano: la música en colores de Boulez; en verde, los Puntos; en rojo, los Bloques. Puntos y Bloques se interpretan alternativamente, al capricho del intérprete.