Construir una escala ya consiste en «iterar intervalos»: quintas para la escala de Pitágoras (véase el artículo *
La gamme pythagoricienne*), quintas y terceras para la de Zarlino en el 16
.º siglo, semitonos estrictamente iguales para la escala bien temperada, quizá ilustrada en el 18
.º siglo en el
Clavecin bien tempéré de Jean-Sébastien Bach. Más adelante, los compositores fueron —y nunca mejor dicho— mucho más lejos: aplicaron a su tema inicial auténticas transformaciones geométricas para convertirlo en cánones, o lo prolongaron mediante iteraciones muy especiales, como ocurre en la música minimalista contemporánea, llamada con razón
repetitiva. Otras composiciones actuales dependen por completo de sucesiones aritméticas o de inesperadas iteraciones sucesivas.