Era una muestra de un siglo de fe en el progreso humano a través de la ciencia y de esa simbiosis del ingenio de inventores, ingenieros, matemáticos… que representaba la torre Eiffel. Pero en esta selección no había ninguna mujer, ni siquiera Sophie Germain, a quien el bibliotecario e historiador Jean Dérens (1943-2012) había apodado el 26 de diciembre de 1994 «la olvidada de la torre Eiffel», y cuyo 250.º aniversario de nacimiento se celebra en 2026. Una gran injusticia que va a repararse: la ciudad de París ha encargado a una comisión el examen del proyecto de un friso situado justo encima del friso masculino, que reúna 72 nombres de científicas francesas que han vivido desde 1789 hasta nuestros días y que han contribuido al progreso de las ciencias al menos tanto como sus homólogos masculinos ya inscritos.
La recopilación y la delicada elección de estos nombres se han confiado a una comisión encabezada por Isabelle Vauglin, vicepresidenta de la asociación Femmes & Sciences, y Jean-François Martins, presidente de la sociedad de explotación de la torre Eiffel. El 26 de enero se dieron a conocer las 72 científicas, entre las que figuran diez matemáticas: Yvette Amice (1936-1993), Yvonne Choquet-Bruhat (1923-2025, véase Tangente n.º 223), Edmée Chandon (1885-1944, véase Tangente hors-série n.º 97), Jacqueline Ferrand (1918-2014), Sophie Germain (1776-1831, véase Tangente hors-série n.º 97), Geneviève Guitel (1895-1982), Marie-Louise Jacotin (1905-1972), Paulette Libermann (1919-2007), Édith Mourier (1920-2017), Michelle Schatzman (1949-2010), Marie-Hélène Schwartz (1913-2013).