El cementerio del Père-Lachaise es el mayor espacio verde dentro de los límites de París, con sus cuatro mil árboles repartidos en más de cuarenta y tres hectáreas. También es un museo de arte e historia al aire libre. Alberga más de 70 000 sepulturas, entre ellas un número apenas creíble de celebridades de todos los ámbitos: literatura, poesía, arquitectura, pintura, canción, cine, espectáculo, política, militares, ciencia... Es asimismo un lugar destacado del turismo, con sus dos millones de visitantes al año. Grupos de turistas pasean por las avenidas del cementerio. Los operadores turísticos y los guías proponen numerosos itinerarios de visita, pues la necrópolis es tan vasta que resulta imposible verlo todo en un solo día. Entre esos temas, parece faltar uno: la ciencia. He aquí, pues, una visita a los matemáticos del Père-Lachaise.
Louis Poinsot
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El primer matemático, cerca de la entrada principal, en el bulevar de Ménilmontant, es Louis Poinsot (1777-1859), admitido el último de la primera promoción de la École polytechnique. Después fue profesor en esa misma escuela, miembro de la Academia de Ciencias y de la Oficina de Longitudes, senador y par de Francia; su nombre está inscrito en la torre Eiffel. Este ilustre geómetra descubrió, entre otras cosas, dos poliedros regulares no convexos. Su tumba se encuentra a la izquierda de la avenida principal, en la 4.ª división. Está bien acompañado, pues en torno a su sepultura se distinguen el cenotafio (*) de Gioacchino Rossini (1792-1868) y la tumba de Alfred de Musset (1810-1857). El barón Hausmann está un poco más arriba y, al otro lado de la avenida, reposan los grandes astrónomos François Arago (1786-1853) y Jules Janssen (1824-1907).
* Un cenotafio es un monumento con forma de tumba que no contiene ningún cuerpo.