Este entusiasta matemático francés fue uno de los pilares del grupo Bourbaki, fundado en 1935 y al que debemos una nueva presentación de las matemáticas. Pierre Cartier, mediante su participación entre 1955 y 1983, y sobre todo a través de sus ponencias en el seminario Bourbaki, dio a conocer a los aficionados avezados los avances de las distintas ramas de las matemáticas.
Su nombre quedó ligado a diversos ámbitos de la geometría algebraica con los divisores de Cartier o la operación de Cartier. Hombre de gran cultura y siempre generoso con las anécdotas, sabía interesar a su público; supo guiar a sus estudiantes y también a sus colegas allí por donde pasó. Primero profesor en la Universidad de Estrasburgo, fue después director de investigación en el CNRS, donde estuvo adscrito al IHÉS (Institut des hautes études scientifiques), y posteriormente a la École polytechnique y a la École normale supérieure. Para todos los que lo trataron, fue un «transmisor de matemáticas».
Matemático sin fronteras ----------------------------
Investigador en el IHÉS entre 1971 y 1982, Pierre Cartier siguió estrechamente vinculado a él después. Para muchos, prolongó la influencia que Alexandre Grothendieck había ejercido en el IHÉS. Se habían conocido en Bourbaki a finales de los años cincuenta y se hicieron amigos. En el sitio web de este instituto puede encontrarse una serie de homenajes de matemáticos, fueran colegas suyos o no, que conocieron de cerca a Pierre Cartier durante toda su carrera (**www.ihes.fr/pierre-cartier-fr**).
Solía repetir: «Las fronteras están hechas para transgredirlas», tanto en sentido literal como figurado. Pierre Cartier viajó, en efecto, a numerosos países como miembro del Centro Internacional de Matemáticas Puras y Aplicadas —organismo creado por la Unesco para promover la investigación matemática en los países en vías de desarrollo—, donde impartió cursos o seminarios. Desde el punto de vista matemático, «no tener miedo de las ideas descabelladas» era uno de sus principios rectores, y lo demostró a lo largo de toda su obra al atreverse a establecer vínculos entre diversos ámbitos. Compartía de buen grado sus reflexiones en las conversaciones y se le atribuye el origen de numerosas ideas desarrolladas después por otros matemáticos.