
200, ¡un número como ningún otro!
Puede escribirse en cifras, 200, o con letras, doscientos. Sin embargo, a primera vista, este número no parece muy interesante. Desde luego, no es perfecto, a diferencia del número homónimo de Tangente, pero, como Aquiles, es potente... y, por tanto, apasionante. Breve recorrido por sus propiedades aritméticas.






