Matemático de formación, escritor por vocación y presidente del Oulipo (Ouvroir de littérature potentielle, taller-laboratorio de creación literaria fundado en 1960 por Raymond Queneau y el matemático François Le Lionnais, al que perteneció desde 1967 Georges Perec, escritor muy conocido entre los lectores de Tangente), Hervé Le Tellier se define como un «apasionado de los juegos y las restricciones literarias». Autor de innumerables obras de todos los géneros literarios, está convencido de «que en el origen de la literatura está el conteo», como muestran la versificación, los ritmos y las rimas en poesía (véase nuestro dossier «Matemáticas y poesía», Tangente 130, 2009). En 2002 incluso coescribió una breve recopilación de piezas humorísticas, Les Mathématiques en scène, que propone a los niños adentrarse en el mundo del cálculo gracias al teatro. Por entonces, el recordado Denis Guedj (véase Tangente 135, 2010) proponía las dos piezas One Zéro Show y Du point à la ligne (Le Seuil, 2001).
El talentoso oulipiano polifacético pobló su última novela premiada de numerosos personajes porque, según dice, «quería tener a mi policía, a mi matemático [será el probabilista Adrian Miller], a mi matemática [aquí, la topóloga Meredith Harper], a mi abogada…». Con este formidable narrador, que mezcla los géneros con brillantez, las matemáticas y la escritura bajo restricciones que estas propician nunca dejan de estar presentes.