La teoría de la elección social se desarrolló a partir de la década de 1950 con los trabajos de Kenneth Arrow (1921−2017) y Duncan Black (1908−1991). El teorema de posibilidad (denominado posteriormente de imposibilidad) de Arrow establece que es imposible evitar la aparición de ciclos de preferencias del siguiente tipo: una mayoría de votantes prefiere el candidato A al candidato B, una mayoría prefiere B a C y una mayoría prefiere C a B (la transitividad no se respeta en el nivel agregado de las preferencias). Este resultado se ha utilizado a menudo en teoría política para demostrar la irracionalidad de la democracia: en efecto, la posibilidad de no poder crear un orden colectivo de preferencias demuestra la posible irracionalidad de la decisión colectiva.
En este punto, la tesis muestra que la modelización de Arrow no es pertinente porque evalúa las reglas de decisión a la luz de la transitividad de las preferencias, que no resulta pertinente en teoría política: el carácter multidimensional de la elección hace imposible crear una relación de orden sobre las preferencias individuales. Tanto en el plano individual como en el colectivo, la transitividad de las preferencias no garantiza la racionalidad ni tiene sentido aplicarla para evaluar las reglas de agregación.
Además, la teoría de la elección social ha tenido diversos precursores: Ramón Llull (1232−1316), Nicolás de Cusa (1401−1464), Jean-Charles de Borda (1733−1799), Nicolás de Condorcet (1743−1794) y Charles Dodgson (más conocido por su seudónimo Lewis Carroll, 1832−1898). Al reconstruir el contexto intelectual y el verdadero sentido de las modelizaciones, la tesis muestra que no son precursores, sino autores de modelos de teorías muy distintas de la teoría de la elección social, con objetivos, métodos y concepciones del voto a veces incompatibles.
La evaluación de la calidad del voto --------------------------------------