¿Puede objetivarse una teoría del bienestar tanto a escala individual como colectiva? La cuestión dista mucho de ser evidente, pues el paso de la percepción subjetiva a su representación cuantificada y a su agregación exige una serie de hipótesis cuyo carácter arbitrario conviene examinar. En un sketch escrito para Pierre Palmade, el actor Gérard Darmon recurre al humor para hacernos percibir lo delicado que resulta cuantificar la satisfacción cuando nos pregunta: «¿Prefieres ser peludo como un gorila o tener los ojos a los lados como un pez?» Comparar y jerarquizar dos situaciones no tiene, pues, nada de sencillo cuando se trata de bienestar. Y el paso de lo individual a lo colectivo es más que problemático.
Hoy sabemos que las preferencias individuales objetivas no pueden agregarse en condiciones razonables (véase Théorie des jeux, Bibliothèque Tangente 46, 2013). Este es el célebre problema de la paradoja de Condorcet, formalizada matemáticamente por el teorema de imposibilidad de Arrow, demostrado por Kenneth Joseph Arrow (1921–2017) en 1951 en su tesis doctoral.
Entonces, ¿en qué medida puede plantearse la optimización del bienestar, tanto individual como colectivo? El problema es aún más complejo porque ningún intento de modelización estará exento de ideología política.
Un principio discutible ----------------------
At the turn of the 19th century, the ideas put forward by the Italian Vilfredo Pareto appeared original. To understand them, they must be placed in perspective alongside those developed by the French economist Léon Walras (1834–1910), who situated his analysis within the framework of an economic situation of equilibrium, perfect competition, and complete freedom for economic actors which, according to him, would guarantee maximum well-being at both the individual and collective levels. For Pareto, this model was “circular”: since the individualist principle of private property was one of its premises, the model could only conclude that it was indeed this principle that led to maximum collective satisfaction.