El primero de estos monstruos es el número de Mersenne M38 = 26 972 593 – 1, descubierto en 1999 gracias a la plataforma mundial de investigación GIMPS (Great Internet Mersenne Prime Search), que permite conectar más de ciento cincuenta mil ordenadores.
Buscar estos números entre los números de Mersenne facilita la tarea de comprobar si son primos. Hoy se ha alcanzado M49 = 274 207 281 – 1, cuyo descubrimiento se hizo público el 7 de enero. Su «descubridor», Curtis Cooper (University of Central Missouri, Warrenburg, Estados Unidos), que trabajó con Steven Boon, puso en funcionamiento ochocientos ordenadores repartidos entre los dos campus de su universidad. Su descubrimiento, que se remontaba al 17 de septiembre de 2015, estuvo a punto de pasar inadvertido a causa de un fallo informático, reparado solo el 7 de enero. Hay que decir que la ficha de este número, ya célebre, es bastante completa, pues tiene exactamente 22 338 618 cifras, aproximadamente cinco millones más que el récord anterior de esta categoría, M48 = 257 885 161 – 1… ¡descubierto por el propio Curtis Cooper! ¿Para cuándo los 150 000 dólares prometidos por la Electronic Frontier Foundation para un número primo de cien millones de cifras o, mejor aún, los 250 000 dólares para uno de mil millones de cifras?