Presentaron sus resultados en la conferencia Siggraph de Los Ángeles el pasado julio. Y todo ello, sencillamente gracias a… una impresora 3D. Diseñaron formas planas capaces de transformarse por sí solas en formas libres: objetos 3D de curvas suaves, a los que bautizaron CurveUps. El equipo de Bernd Bickel supo idear las herramientas informáticas y la tecnología necesarias: imprimen pequeñas teselas planas y las intercalan entre dos capas de látex estirado. La tensión hace que las teselas se unan para formar un «armazón» continuo, lo que permite crear superficies de curvas suaves a partir de piezas planas…
Una descripción, en inglés, de su trabajo: