*¿El teorema de incompletitud de Gödel es uno de los resultados más difíciles de comprender? Eso pensaba todo el mundo antes de leer las obras de Raymond Smullyan. Este lógico genial, que acaba de fallecer a los 98 años, hizo que sus lectores jugaran con la lógica a lo largo de libros de títulos reveladores: Quel est le titre de ce livre ?, Le livre qui rend fou, Ça y est, je suis fou !, y muchos otros… publicados en francés por Dunod, que incluso los reunió en una recopilación. Algo insólito: al resolver los problemas, ¡el lector se apropia de la demostración del teorema de Gödel!
Mago, músico, filósofo, astrónomo, jugador de ajedrez, lógico… Smullyan sobresalía en cada una de sus pasiones —hasta el punto de publicar libros o grabar piezas de piano—. Pero fue con la última con la que había reunido a una comunidad de admiradores que no se perdía ninguno de sus rompecabezas, totalmente inventados o moldeados a partir de problemas conocidos revisitados.
Los personajes que creó inspiraron después a un gran número de autores de juegos de lógica. Es el caso del inspector Craig, una especie de Sherlock Holmes que desenmascara a los asesinos gracias a las matemáticas, y de los Puros —que dicen siempre la verdad—, los Peores —que mienten siempre— y los Versátiles —imprevisibles—.
Estos últimos, objeto de los
extractos que puede leer haciendo clic aquí, inspiraron asimismo el cómic Œdipeland, publicado por Gérard Cohen-Zardi en Éditions POLE.