Cabe preguntarse quién es el autor, quién el editor y cuáles son las intenciones editoriales. ¿Qué tiene de particular el ejemplar en cuestión? Al responder a estas preguntas, exploramos la vasta red de los Hermanos Cristianos, que formaron a millones de alumnos en el último tercio del 19.º siglo. Estos tuvieron en sus manos, en Francia y en todo el mundo, obras escritas por responsables de esta comunidad, entre ellos F.J., que en realidad designaba al «hermano José», es decir, a Jean-Marie Josserand (1823-1897), director de la comunidad entre 1884 y 1897.
La obra fue difundida por la editorial religiosa Mame, en colaboración con las editoriales Poussielgue y después Gigord. En el ejemplar encontrado figura un tenue sello de la librería «S.H. Weiss, sucesor de E. Heydrich en Constantinopla». La presencia de este libro en una escuela religiosa de Damasco, que había estado bajo dominio otomano, resulta entonces comprensible. ¡Los márgenes de los libros son tan importantes como los propios libros!
Guardan la memoria y las huellas de múltiples prácticas, de redes de circulación. Al releer los libros de antaño de cabo a rabo, los historiadores logran adentrarse, en cierta medida, en el pasado.