El matemático estadounidense Elias Stein era uno de los grandes especialistas en análisis armónico. Pedagogo excepcional e investigador infatigable hasta los últimos días de su vida, también dirigió las tesis de los analistas Charles Fefferman (medalla Fields 1978) y Terence Tao (medalla Fields 2006).
El teórico de números Henry Peter Francis Swinnerton-Dyer se dio a conocer en la década de 1960 por ser uno de los primeros matemáticos en aprovechar la potencia de los ordenadores, entonces aún incipientes. Sus experimentos con curvas elípticas y con los valores especiales de ciertas funciones L lo llevaron a enunciar, junto con Bryan Birch (nacido en 1931), la conjetura que hoy lleva sus nombres y por cuya resolución el Instituto Clay de Matemáticas ofrece un millón de dólares.
El británico Michael Atiyah recibió la medalla Fields en 1966 por sus trabajos en geometría y topología, así como el premio Abel en 2004, junto con Isadore Singer (nacido en 1924), por su célebre teorema del índice, que establece un vínculo profundo e inesperado entre las matemáticas y la física teórica. Atiyah presidió la Royal Society de 1990 a 1995 y, después, el movimiento Pugwash de 1997 a 2002, que busca reducir los peligros de los conflictos armados y hallar respuestas a las amenazas contra la seguridad mundial.