La fórmula de Euler
Visual, sorprendente y rica en aplicaciones (la estructura del balón de fútbol es la más conocida), ocupa un lugar en el panteón de las más bellas fórmulas matemáticas: S + F = A + 2. Si el estudio de los poliedros fascinaba ya a Platón, la relación que conecta el número de sus vértices, sus caras y sus aristas había sido anticipada por Descartes antes de ser expresada rigurosamente por Euler, el matemático suizo que le dio su nombre (¡es lo justo!). Poincaré se propuso generalizarla, pero aún está lejos de haber revelado todos sus secretos.
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En busca de la fórmula de Euler para los poliedros | Tangente
En un poliedro, el número S de vértices, más el número F de caras, es igual al número A de aristas, más 2. En otras palabras, S + F = A + 2. Para muchos matemáticos, la fórmula de Euler es la más bella de todas. ¡Y, sobre todo, su historia es de lo más agitada...!

Una gloriosa descendencia
Todo empezó con un balón de fútbol al que se aplica la fórmula de Euler. ¿Cuál es la razón de esa constante, 2, en el segundo miembro? Para averiguarlo, seguimos los pasos de Henri Poincaré, André Weil y… Alexander Grothendieck.

Tras los pasos de Euler
La fórmula de Euler ha dado lugar a numerosas generalizaciones, entre ellas su aplicación al estudio de los politopos.

Imre Lakatos y la didáctica de las matemáticas | Tangente
La visión del matemático húngaro Imre Lakatos aparece en su obra más conocida, Pruebas y refutaciones. Ilustra su planteamiento basándose en la fórmula de Euler.
