El asesino en serie que se hacía llamar Zodiac en California (Estados Unidos) a finales de los años 1960 y principios de los 1970 aterrorizó a la población y mantuvo en vilo a la policía durante muchos años. Se le atribuyen al menos cinco víctimas; él mismo se adjudicaba treinta y siete.
Los cuatro criptogramas que había difundido a través de los medios se denominan Z408, Z340, Z32 y Z13 según su número de caracteres. A priori, el más largo, Z408, debería ser el más fácil de descifrar… y, en efecto, así fue. Se envió en tres partes de ocho líneas y diecisiete columnas.

Primer tercio del mensaje Z408, el primer mensaje cifrado enviado por el Zodiac.

Un examen rápido muestra que no se trata de una sustitución monoalfabética, en la que cada letra del alfabeto se reemplaza siempre por un mismo símbolo, pues contiene unos cincuenta símbolos distintos, muchos más de 26. La hipótesis más sencilla es que las letras frecuentes, como «e», se cifraron de varias maneras diferentes. En otras palabras, probablemente nos encontramos ante un cifrado homofónico, como el de María Estuardo y otros soberanos del Renacimiento.