El criptoanalista francés Georges Jean Painvin descifró el código ADFGX empleado por los alemanes durante la primavera de 1918 (véase
El descifrado en la inteligencia, Tangente 180). Los franceses dieron el extraño nombre de ADFGX al sistema porque solo utilizaba esas cinco letras para cifrar los mensajes, algo posible mediante un cuadrado de Polibio de lado 5 (véase más adelante).
El 1
er de junio de 1918, los alemanes volvieron a cambiar de código y añadieron una V a las otras cinco letras. Georges Painvin comprendió de inmediato que el sistema no había cambiado realmente, que el cuadrado de Polibio tenía ahora lado 6 en vez de 5. En total son treinta y seis símbolos. La hipótesis natural es que los alemanes cifraban así las veintiséis letras del alfabeto y las diez cifras mediante una sustitución alfabética definida por un cuadrado de Polibio de lado 6.
En un
cuadrado de Polibio de 6 × 6, un cuadrado en el que se disponen las veintiséis letras del alfabeto y las diez cifras, los elementos se designan por sus coordenadas. Este cuadrado constituye la clave de una sustitución alfabética, una clave que puede memorizarse mediante una frase.