Trabajos en mecánica celeste
La ley de la gravitación de Newton está en la base de los trabajos en mecánica celeste. Sin embargo, a veces parece fallar. Así, Júpiter y Saturno no parecen comportarse de la forma esperada; el flujo de las mareas es superior a lo que predice la teoría. A base de trabajos, Laplace descubre fenómenos poco conocidos: las llamadas fuerzas de Coriolis, la dinámica de las mareas, las resonancias gravitacionales… ¡El polifacético normando había incluso predicho la existencia de los agujeros negros!
Todos los artículos de este dossier

La genial intuición de Laplace sobre los agujeros negros | Tangente
El carácter finito de la velocidad de la luz y su naturaleza corpuscular llevaron a Laplace, mediante un razonamiento audaz, a plantearse la existencia de agujeros negros, para después retractarse. Aunque por entonces no podía concebir la naturaleza dual de la luz, ¡tenía razón!

El flujo y reflujo del mar: teoría dinámica | Tangente
Laplace se interesó por «el flujo y reflujo del mar», por emplear sus propias palabras. Tras analizar los planteamientos de sus predecesores, comprendió el efecto de la rotación de la Tierra sobre su eje y estudió el fenómeno de las mareas; abrió el camino hacia un cálculo preciso de sus horarios.

De la ecuación de Laplace al laplaciano
El operador laplaciano interviene en la descripción de la mayoría de los fenómenos de difusión en física. Es un objeto central en análisis, geometría y probabilidades… Su origen se remonta a la ecuación descubierta por Laplace, que rige la acción gravitatoria de los cuerpos separados entre sí por el vacío.

El imperio de las resonancias
Las leyes de Kepler y la de la gravitación permitían predecir la posición de los planetas con el paso del tiempo. Sin embargo, Júpiter y Saturno se permitían ciertas desviaciones que se intentó explicar en vano. Laplace fue quien sacó a la luz el fenómeno subyacente de las resonancias.

Astros ocluidos de Laplace, antes de los agujeros negros | Tangente
En astronomía, un «agujero negro» no es ni un agujero ni negro. La existencia de estos objetos celestes fue predicha por la teoría de la relatividad general de Einstein a comienzos del siglo XX. Varias décadas después, quedó demostrada mediante la detección de ondas gravitacionales producidas por la coalescencia de esos objetos que llamamos agujeros negros. ¿Qué son exactamente?

Estabilidad del sistema solar: Laplace y Newton | Tangente
En su Exposición del sistema del mundo (de la que se publicaron varias ediciones sucesivas entre 1796 y 1824), Laplace propone su modelo de formación del Sistema solar.
