Orientado deliberadamente a la acción y la eficacia, el informe Villani formula numerosas propuestas concretas. Sin embargo, siguen abiertas algunas cuestiones. La primera es la financiación de los recursos de cálculo, los salarios y los costes humanos y sociales derivados de la transformación de las condiciones laborales o de la modificación de la enseñanza. Mientras que el informe «France IA» de 2017 (
disponible en línea) incluía cifras, este no: reconoce en repetidas ocasiones que la financiación puede plantear problemas, sin dar nunca más precisiones.
El informe también parece dar prioridad especial a la fase inicial, es decir, a la investigación, en detrimento de la fase final: sus repercusiones en la sociedad. Dar a todos unos conocimientos generales de algoritmia desde el primer curso de primaria es una de las vías mencionadas para implantar la IA en Francia.
En cuanto a los datos, tema tratado ampliamente, la propuesta de ampliar el acceso a ellos podría entrar en conflicto con la reciente aplicación del Reglamento General de Protección de Datos. ¿Cómo se articularán estos dos principios?