1977: la familia Tao vive en una coqueta casa de ladrillo situada en las bajas colinas al sur de Adelaida, Australia. A lo lejos, el golfo de San Vicente. William Tao es un pediatra de origen cantonés que emigró de Hong Kong en 1972. Él diseñó los planos de la casa en la que vive con su esposa, licenciada en física y matemáticas. Tras enseñar matemáticas en Hong Kong, ella pudo continuar su actividad en diversos centros de enseñanza secundaria de los alrededores de Adelaida.
Un niño superdotado -----------------
Terence Chi-Shen Tao, nacido el 17 de julio de 1975, es el primer hijo de esta pareja bien asentada e integrada. Durante una reunión familiar, cuando aún no ha cumplido 2 años, lo encuentran, para su enorme sorpresa, jugando con otro niño de 5 años con bloques que representan letras y números, y explicándole a su amigo cómo ordenar las letras alfabéticamente y los números de menor a mayor. Poco después, incluso empezará a hacer sumas y restas sencillas con aquellos mismos bloques. ¿Cómo aprendió todo eso? ¡Viendo los programas televisivos de la serie educativa «Sesame Street» (Joan Ganz Cooney y Lloyd Morrisett, 1969), responde!
Poco después de cumplir dos años, sus padres sorprenden al joven «Terry» usando la máquina de escribir del despacho de su padre y tecleando, con un solo dedo, el texto de un libro infantil que le gusta. Los padres de Terence, ambos universitarios —William incluso había emprendido algunas investigaciones sobre la educación de niños superdotados cuando vivía en Hong Kong—, deciden entonces que, aunque no se trata de presionar a su hijo, tampoco es posible frenarlo. Para ello, amplían su biblioteca comprando o tomando prestadas numerosas obras que el pequeño Terry podrá leer a su gusto y a su propio ritmo.
A los 3 años, Terry ya muestra las capacidades de lectura y escritura y la aptitud para el cálculo de un niño de 6 años. Entonces lo matriculan en una escuela primaria privada, pero no se adapta a convivir con niños de 5 o 6 años, cuyos juegos y desarrollo social no son los mismos y a los que aventaja intelectualmente. Además, el maestro no sabe qué enseñarle a un alumno tan particular. Por ello, lo sacan de la escuela al cabo de seis semanas. Terry vuelve entonces a la guardería de su barrio, donde se desarrollará plenamente junto a niños de su edad mientras continúa sus lecturas en casa. El estado de Australia Meridional, cuya capital es Adelaida, aún no ha desarrollado estructuras educativas específicas para los niños calificados de «superdotados», algo que, visto con perspectiva, resultará más bien beneficioso, pues no es seguro que el pequeño Terry hubiera podido desarrollarse plenamente en ellas.