Durante la época de Edo (1603-1867), los japoneses desarrollaron, a partir de textos importados de China, prácticas matemáticas originales llamadas wasan. Este término, acuñado a posteriori hacia 1870, designa en su conjunto las matemáticas japonesas de aquella época (wa significa «Japón» y san, «matemáticas»). Los matemáticos del wasan propusieron métodos originales, tanto desde el punto de vista chino como desde el occidental, como veremos con dos problemas procedentes de los inicios y del final de la época de Edo. Pero las matemáticas de aquel periodo no solo se desarrollaron en los despachos de los eruditos, sino que también alimentaron una cultura popular a veces sorprendente: los sangaku (véase el artículo «Los sangaku: geometría en los templos»).
Situaciones concretas -------------------------
En el wasan, al igual que en las matemáticas chinas, un enunciado suele constar de un problema presentado mediante una situación concreta (1), de su solución (2) y del procedimiento que permite obtenerla (3). El carácter concreto de los problemas se aprecia en el Tratado inalterable (Jinkōki, 1641) de Yoshida Mitsuyoshi (1598-1672), donde encontramos, por ejemplo, un problema titulado «Sobre los haces de corteza de hinoki» (es decir, de ciprés japonés). En efecto, las obras chinas importadas al comienzo de la época de Edo y los primeros manuales de wasan suelen proponer problemas relacionados con la vida cotidiana y con el trabajo de burócratas, agrimensores o especialistas del calendario.

El Jinkōki acompaña sistemáticamente sus problemas con ilustraciones,