Ilustrado por el artista Lucien Fontanarosa y grabado por Robert Armanelli y Claude Durrens, representa a Pascal con la cabeza apoyada en una mano, sobre un fondo de edificios religiosos. En el anverso aparecen, al fondo, la actual torre Saint-Jacques —en realidad, el campanario de la iglesia Saint-Jacques-la-Boucherie— y la iglesia Notre-Dame-de-Prospérité de Clermont-Ferrand, ciudad natal de Pascal. En el reverso encontramos el mismo retrato de Pascal y, al fondo, el palomar y la capilla de la abadía de Port-Royal. Parece, por tanto, que el Banco de Francia se inclinó más por el filósofo jansenista que por el científico de ideas tan geniales en matemáticas, hidrostática y acústica.
La única alusión a los trabajos científicos de Pascal es la torre Saint-Jacques, desde cuya cima llevó a cabo, en octubre de 1648, sus experimentos sobre el peso de la masa de aire, que dieron inicio al estudio de la presión atmosférica.