Blaise Pascal nació en Clermont en 1623, en el seno de una familia de la alta burguesía. Perdió a su madre a los 3 años. En 1631, su padre, Étienne, dejó su cargo de segundo presidente del tribunal de ayudas de Montferrand para instalarse en París. Étienne Pascal se hizo enteramente cargo de la educación del joven Blaise y le enseñó las lenguas antiguas, física y matemáticas. Esto explica sin duda la amplitud de miras de Pascal y su capacidad para «salir del pensamiento dominante», cuando el de Aristóteles seguía siendo la base de la enseñanza de la época. Étienne Pascal frecuentaba el ambiente científico que se reunía en torno a Marin Mersenne para debatir los avances científicos. Allí se encontraban numerosos sabios y filósofos, entre ellos Descartes, Roberval y Gassendi. Siendo aún adolescente, Blaise acompañaba a su padre a este cenáculo.

René Descartes (1596‒1650).

Marin Mersenne (1588‒1648).