Entre las fuentes que nos informan sobre la vida de Pascal, la biografía escrita por su hermana mayor, Gilberte, ocupa un lugar destacado. Redactada en 1663, el año posterior a la muerte de su hermano Blaise, con la intención de que sirviera de prólogo a la publicación de los Pensées, no fue hasta 1686 cuando La Vie de Monsieur Paschal, escrite par Madame Périer sa sœur, femme de Monsieur Périer, conseiller de la cour des aides de Clermont ocupó ese lugar. El texto de esta edición tardía probablemente difiere del que se escribió inmediatamente después de la muerte del matemático. El contenido «más próximo» al original sería el conservado en la Biblioteca Mazarina (manuscrito 4546), que menciona claramente la redacción, por el joven Blaise Pascal, de 11 años, de un Traité des sons:
«Una vez, por casualidad, alguien golpeó con un cuchillo un plato de loza que estaba sobre la mesa y advirtió que emitía un sonido fuerte, pero que, en cuanto se ponía la mano encima, dejaba de oírse. Quiso averiguar la causa al mismo tiempo, y este experimento le llevó a realizar muchos otros sobre los sonidos. Observó en ellos tantas cosas que escribió un tratado a los once años, que se consideró perfectamente razonado.»
Una fuente perdida --------------------
Por desgracia, el Traité des sons no ha llegado hasta nosotros. ¿Desarrolló el filósofo únicamente un modelo físico? ¿Abordaba la teoría musical, en plena construcción por entonces? Nadie lo sabe. Pero conocer su entorno familiar y cultural puede ayudarnos a comprender mejor el enfoque del joven erudito.
En la época de la composición del tratado (1634), la familia Pascal acababa de instalarse en París; la primera infancia del joven había transcurrido en Clermont, en el Macizo Central. Su padre, Étienne (1588‒1651), figuraba entre los notables de la ciudad.