¿Qué ocurre cuando calentamos un imán? Es un experimento fácil de realizar. Observamos que, a partir de cierta temperatura, el imán pierde su capacidad de atraer materiales a los que, sin embargo, atrae habitualmente a temperatura ambiente.
Además, el hierro tiene una propiedad un tanto extraña: a temperatura ambiente es atraído por un imán, pero si se calienta por encima de 770 °C deja de serlo… hasta que se enfría y recupera esa propiedad.
¿Y qué ocurre con un imán de hierro? A esa misma temperatura de 770 °C, pierde su imantación, pero, a diferencia del hierro, no la recupera al enfriarse. La temperatura a la que se producen estas transiciones de fase entre un estado «imantable» (ferromagnético) y otro «no imantable» (paramagnético) se denomina temperatura de Curie. Esta temperatura, llamada crítica, depende del material considerado.
El modelo de Ising ------------------
El fenómeno es idéntico a la congelación del agua. ¿Cómo puede explicarlo el físico? El enfoque natural consiste en imaginar un modelo lo bastante sencillo para poder estudiarlo, pero también lo bastante elaborado para reproducir un comportamiento «próximo» al fenómeno que se quiere explicar. El físico debe estudiar su modelo con las matemáticas y dejarse guiar por su intuición del fenómeno. Valida su modelo comparando las predicciones con el comportamiento del objeto físico. El modelo que representa este fenómeno fue descubierto por Wilhelm Lenz (1888−1957), pero recibe el nombre de modelo de Ising, por uno de sus estudiantes, Ernst Ising (1900−1998). Este modelo consiste en asimilar el objeto metálico a una red cristalina.