El trabajo de un investigador en matemáticas consiste esencialmente en resolver problemas planteados dentro de las matemáticas o fuera de ellas, ya sea en otras disciplinas científicas o en la vida cotidiana. Existen métodos generales de resolución que se presentan regularmente en nuestras páginas (véase el dosier «Matemáticas y psicología», publicado en
Tangente 159, 2014, o el dedicado a las
«Distintas maneras de resolver problemas», publicado en
Tangente 183, 2018). Esquemáticamente, estas
heurísticas se basan, explícita o implícitamente, en el célebre
Discurso del método de René Descartes (1596-1650): este sabio consideraba que
«los geómetras [es decir, los matemáticos] suelen servirse [de solo cuatro preceptos] para llegar a sus demostraciones más difíciles» (véase el recuadro); recomendaba, entre otras cosas,
«dividir cada una de las dificultades […] en tantas partes […] como fuera preciso para resolverlas mejor».