¿Y si todo empezara con una película? El cineasta Manoel de Olivera (1908-2015) dedicó en 1931 su primera película, Douro, faina fluvial, a su ciudad. Oporto es célebre por sus vinos, sus puentes y su río, el Duero, al que el cineasta calificó de «río de trabajo». Para captar su ciudad, podría haberse centrado en los grandes protagonistas portugueses y extranjeros del comercio del vino. Por el contrario, muestra a los trabajadores anónimos del río, a todos aquellos que, desde su ámbito, contribuyeron a dar a este lugar un alma tan singular. Otro protagonista material del cortometraje es el puente Dom-Luiz, obra de Théophile Seyrig, discípulo de Gustave Eiffel, que salva y conecta las dos zonas separadas de la ciudad portuaria. Al interesarse por el curso del río y por los puentes que lo sobrevuelan, el cineasta pone el acento en los flujos longitudinales y transversales, característicos y fundadores de la riqueza de la ciudad.
Un hombre y las matemáticas -----------------------------
Francisco Gomes Teixeira nació en 1851 en São Cosmado, al este de Oporto, y murió en Oporto en 1933. Desempeñó un papel importante en la incorporación de Portugal al panorama matemático internacional. Su historia ilustra que las matemáticas no son fruto únicamente de europeos del norte, sino también del sur.
De 1869 a 1874, Gomes Teixeira estudió en la universidad de Coimbra, la única de Portugal por entonces. Desde sus primeras investigaciones contó con el estímulo de Daniel Augusto da Silva (1814-1878), profesor de la Escola Naval (escuela naval) de Lisboa. Defendió en 1875 su tesis sobre la integración de ecuaciones en derivadas parciales de segundo orden. Después enseñó en la universidad. Miembro correspondiente de la Academia Real de Ciencias de Lisboa, pasó a ser miembro de pleno derecho en 1878. Silva lo convenció de la importancia de trabajar por el reconocimiento internacional de las matemáticas portuguesas: Gomes Teixeira publicó artículos en revistas extranjeras y fundó en 1877 una revista matemática de alcance internacional, el Jornal de sciencias mathematicas e astronomicas. Tras una breve estancia en el observatorio astronómico de Lisboa, fue nombrado al año siguiente profesor en la universidad de Coimbra y, en 1884, titular de la cátedra de cálculo diferencial e integral de la Academia Politécnica de Oporto. Su labor docente desempeñó un papel importante en la renovación de la enseñanza del análisis en Portugal. También mantuvo una importante correspondencia con numerosos científicos europeos: los italianos Giuseppe Peano y Tullio Levi-Civita, el francés Charles Hermite, el sueco Gösta Mittag-Leffler…