Las trampas de los porcentajes
Desde el final de la Edad Media, se ha tomado la costumbre de reducir una cantidad a cien para comparar diferentes datos. El auge del sistema bancario y de los préstamos con intereses ha reforzado aún más el uso de los porcentajes para definir tasas y calcular aumentos y disminuciones. Muy presentes en economía, los porcentajes ahora se utilizan en muchos otros ámbitos, invadiendo el lenguaje de los periodistas y el discurso político. Su manejo muy delicado conlleva múltiples errores, trayendo a veces confusión donde se quería ser claro y preciso.
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Los porcentajes, para bien y para mal
Desde la Antigüedad, se comparan datos suponiendo un total de 100. La introducción de las cifras arábigas dio a los porcentajes un papel importante al ofrecer una visión clara y rápida de numerosos datos estadísticos… siempre que se haya comprendido su mecanismo y se sepa calcular.

El coeficiente multiplicador, una herramienta al alcance de la ciudadanía
Todo el mundo se encuentra con tasas de variación. Su manejo suele dar lugar a errores, aunque existe una herramienta sencilla y eficaz que permite resolver muchos problemas: el coeficiente multiplicador.

Están entre nosotros: las matemáticas cotidianas | Tangente
Los porcentajes están por todas partes. Aprenda a evitar sus trampas.

Las trampas de las tasas
Nuestro pensamiento parece ser naturalmente aditivo. Si añadimos un 10% y de nuevo un 10%, querríamos que sumaran en total un 20%. Sin embargo, ¡es falso! Las tasas no se suman, se multiplican. ¿Cómo evitar las trampas de los porcentajes? ¿Cómo saber cuánto cuesta un crédito?

También en economía: las matemáticas en el corazón del sistema | Tangente
En economía, como en la vida cotidiana, las tasas están por todas partes. Veamos cómo.

La economía matemática
Los economistas han utilizado a menudo los porcentajes en sus modelos
