Los tipos convergen -------------------
Los economistas se interesan a menudo por variables cuantitativas como las cantidades (producidas o consumidas), los precios… Estas diversas magnitudes se expresan con bastante frecuencia en términos relativos, es decir, en porcentajes. Se convierten entonces, por ejemplo, en elasticidades o tasas.
El verbo latino taxare tuvo diversos sentidos a lo largo del tiempo: primero significó «censurar», después «evaluar» y, por último, «gravar». Más tarde dio lugar, en francés antiguo, al verbo tausser, que también se escribía tauxer, del que deriva taux. En el Renacimiento, este sustantivo designaba una tasa o un impuesto; mucho después, pasó a indicar también una proporción o un porcentaje.
Para los economistas y los gestores, una tasa puede designar un precio fijado por la ley o por los usos. Es el caso de un tipo de cambio, que es el precio de una moneda expresado con respecto a una moneda extranjera. Pero esta misma palabra también puede referirse a un porcentaje.