Cuando observamos girar un aerogenerador, nada hace pensar que el aire que lo rodea sea a la vez ordenado y caótico. Es, ante todo, ordenado, porque las palas giratorias del aerogenerador inducen una estela (es decir, la modificación del flujo debida a la presencia de un obstáculo). Esta estela ralentiza el aire y genera vórtices. Estos se forman en la raíz y en el extremo de las palas, debido al encuentro entre la depresión de un lado de la pala y la sobrepresión del otro.
Matemáticas en el viento ----------------------
Los vórtices generados se enrollan helicoidalmente aguas abajo del rotor debido a la rotación de las palas. Cuando la velocidad de rotación es baja, permanecen estables durante mucho tiempo y son transportados a distancias muy grandes. Si la velocidad aumenta, los vórtices empiezan a interactuar y a emparejarse, y terminan por desestabilizarse y mezclarse. Cuanto mayor es la velocidad, más rápida y violenta es esta desestabilización. A gran velocidad, la «mezcla de espaguetis arcoíris», como en la imagen superior, representa en realidad vórtices de aire de distintos tamaños, formas y velocidades. Por eso se dice también que el aire es caótico. Para caracterizar la «cantidad de caos» se utiliza el número de Reynolds (véase FOCUS). En el flujo atmosférico alrededor de los aerogeneradores, el número de Reynolds puede superar los diez millones. Con este valor, el flujo es muy turbulento.

Visualización de los vórtices en la estela de aerogeneradores a distintas velocidades de rotación, sin turbulencia aguas arriba; los colores dependen de la velocidad.