Con Douglas Hofstadter
Honor a quien honor merece. Hofstadter exclama «¡Espero que mi deseo no se cumpla!» y formula la ley de Hofstadter, según la cual «las cosas siempre llevan más tiempo del previsto, incluso teniendo en cuenta la ley de Hofstadter».
A la pregunta: «Su casa está ardiendo y solo puede salvar una cosa: ¿qué se lleva?», Jean Cocteau responde: «¡El fuego!»
Albert Einstein se asombraba, a propósito del universo: «Lo incomprensible es que el mundo sea comprensible.»
Referencias:
• Ma thémagie. Douglas Hofstadter, Intereditions, 1997.
En la literatura
Abundan los juegos autorreferenciales con letras. «Debo meter a toda prisa con el pulgar “a” y “o” en mis trtas antes de hornearlas», bromea el escritor Éric Chevillard. También recuerda que, «de niño cruel, \[yo\] arranc\[aba\] las alas de las abejs». Aborda asimismo la topología en esta cita: «El largo pasillo del hospital psiquiátrico desemboca en un largo pasillo que conduce a un largo pasillo que lleva derecho a un largo pasillo al final del cual, por fin, te has vuelto loco.» Por último, nos brinda una reflexión surrealista, incluso absurda, con «el médico forense murió a su vez, sin saber dónde, cuándo, cómo ni por qué».
¿Era el cómico estadounidense Groucho Marx aficionado a las paradojas de teoría de conjuntos, él que afirmaba «por nada del mundo querría pertenecer a un club que me aceptase como miembro»? ¿Apreciaba el psiquiatra suizo Carl Jung la dualidad, cuando hacía este juego de palabras: «Soy esquizofrénico y yo también»? También podemos plantearnos la misma pregunta a propósito de Montaigne, que pudo escribir «no he hecho yo más mi libro de lo que mi libro me ha hecho a mí».
Por último, el humorista Pierre Dac nos regaló este sublime y aritmético «por mucho que se altere el orden de los factores, el correo no llega antes»…
La historia de una frase…
Douglas Hofstadter, una vez más, no dejó de retorcer las frases en todos los sentidos. Una primera reflexión es que «esta frase te ha cambiado: no puedes no haberla leído». Le debemos algunas perlas: «A esta fr se le han quitado let ras para leer bien esta fr ase» o también «La aposiopesis es la interrupción repentina de una fra».
¡La lógica tampoco se queda atrás! En efecto: «¿No le recuerda esta frase a Agatha Christie?» ¿Y qué decir de «alfabético de esta están frase Las orden ordenadas palabras por.»? Resulta tan implacable como «Las palabras de esta frase no están ordenadas alfabéticamente.» o como «Soy la traducción literal de una inglesa frase.»
Más combinatorios y apetitosos —al menos para un estadounidense…— son los enunciados «Aquí hay una hamburguesa con vocales, consonantes, comas y un punto final.» y «Aquí hay una frase con “cebollas”, “lechuga”, “tomates” y“unas patatas fritas”». Si se le ha abierto el apetito, piense entonces que «esta frase contiene una falta de hambre».
Referencias:
• Je suis une boucle étrange. Douglas Hofstadter, Dunod, 2008.
• L’analogie, cœur de la pensée.* Douglas Hofstadter et Emmanuel Sander, Odile Jacob, 2013.





