En lugar de describir la posición de una letra concreta en un enunciado en francés (o en cualquier otra lengua), podemos optar por describir los lugares que ocupan, en una sucesión de números, determinadas cifras. Así ocurre con los «1» en el siguiente ejemplo de la sucesión S1: ¡ocupan las posiciones que proporciona la propia sucesión!
S1 = 1, 3, 10, 6, 11, 7, 21, 13, 15, 17, 19, 101, 24, 100, 29, 102, 34, 103, 39, 104, 44, 105, 49… En efecto, hay un «1» en la posición 1, otro en la posición 3, después en la posición 10, en la posición 6, en la posición 11…
Lo mismo ocurre con la posición de los «2» en la sucesión S2: S2 = 2, 20, 1, 6, 21, 9, 22, 10, 15, 23, 19, 222, 220, 25, 27, 29, 32, 35, 200, 40, 201, 45, 202, 47… Las sucesiones construidas con las otras ocho cifras (incluida la «0») pueden consultarse en el sitio web de la Enciclopedia en línea de sucesiones de números enteros (u OEIS; véase, por ejemplo, ).
Los nombres de los números
Una categoría interesante de números es la de los enteros autobiográficos. El menor es 22. Debe leerse «dos “2”», lo cual es cierto: 22 contiene, en efecto, dos apariciones de la cifra 2.





