Para este investigador incansable, sonriente y sumamente sociable, ya distinguido con numerosos galardones, este premio viene a coronar la larga y fecunda carrera de un científico excepcional.
Dennis Sullivan conoce y aprecia a Francia, donde fue profesor permanente en el Institut des hautes études scientifiques entre 1974 y 1997. Después alternó durante años sus actividades de investigación entre Estados Unidos y nuestro país. Su originalidad radica en haber ideado modelos algebraicos para los espacios topológicos, contribuyendo a tender puentes entre ámbitos aparentemente alejados. El premio que va a recibir recompensa tanto sus aportaciones a la topología, la geometría, el álgebra y el análisis —todo ello a la vez—, calificadas con razón de «revolucionarias» por la Academia Noruega de Ciencias, como su carisma en su muy concurrido seminario, donde las preguntas pueden plantearse sin cortapisas. Fue incluso uno de los primeros en grabar sus clases y ponerlas así a disposición de muchos otros investigadores.