El matemático noruego Atle Selberg.

Tradicionalmente, los números primos se definen como los números que no tienen más divisores que ellos mismos y la unidad. Para evitar incluir el número 1, hoy en día esta definición suele formularse así: un número primo es un número entero que tiene exactamente dos divisores.
En la Antigüedad, Eratóstenes (276-194 antes de nuestra era) mostró cómo determinar los números primos menores que un número dado eliminando todos los que no lo son (véase Tangente 149). Por ejemplo, para obtener la tabla de todos los números primos menores que 150, se empieza elaborando la tabla de todos los números del 2 al 150. Se conserva el 2, que es primo, y se eliminan sus múltiplos, lo que no exige ningún cálculo: basta, en efecto, con avanzar de dos en dos en la tabla. Se repite el proceso con el primer número que no se ha eliminado, es decir, el 3, procediendo del mismo modo, y así sucesivamente. Se obtiene la tabla siguiente.

Criba de Eratóstenes: los múltiplos de 2 están coloreados en azul claro; los de 3, 5, 7 y 11, en tonos cada vez más oscuros. Los números primos, señalados con círculos, permanecen en blanco.