Algunos autores consideran que «losange» puede proceder del galo lausa y tener el mismo origen que «lauze» (la piedra plana). Esta explicación resulta satisfactoria desde el punto de vista semántico, pero no del todo geográfico, pues los testimonios galos que emplean este término se concentran en las zonas provenzal y francoprovenzal. El término podría derivar de louange, que alude al marco romboidal de los escudos de armas, o del español losa («baldosa»). Otra etimología posible sería loxangle, del griego loxos («oblicuo») y del latín angulus («ángulo»). Se han propuesto otras hipótesis, entre ellas un origen árabe. De género femenino hasta el 18.º siglo, el masculino se impuso después de forma gradual.
En su Livre singulier et utile, touchant l’art et practique de geometrie (1542), el matemático Charles de Bovelles (1479‒hacia 1566) escribe: «El rombo es un cuadrilátero irregular que solo tiene cuatro lados iguales […]. El vulgo lo llama lozenge.»
Existe un sinónimo de origen griego: rhombe, del griego rhombos («carraca», «peonza», «rodaballo»). El término ha caído un tanto en desuso en francés, pero nos llega de nuevo a través del inglés rhombus, nombre del rombo en esa lengua. En italiano y en español se llama rombo. En francés ha dado el adjetivo «rhombique». Un polyèdre rhombique es un poliedro cuyas caras son rombos (véase el artículo «Rombos por todo el espacio»). Los más conocidos son el dodecaedro rómbico y el triacontaedro rómbico. Un romboedro es un poliedro formado por seis rombos; este término fue acuñado en 1818 por el cristalógrafo André Brochant de Villiers (1772‒1840) para sustituir a «romboïde», empleado por su colega René Just Haüy (1743‒1822).
En heráldica -------------