De ello podría haberse desprendido una conclusión completamente desencantada, pero, al mismo tiempo, el libro arroja luz sobre las vías abiertas para el futuro. El autor sentía un apego especial por la novela utópica El juego de los abalorios, del ensayista Hermann Hesse (Fretz und Wasmuth Verlag AG, 1943). En ella, el monje Jacobus dice: «Hacer historia es entregarse al caos, manteniendo la fe en el orden y en el espíritu. Es una tarea muy seria, joven, y quizá trágica.»
Jean-Claude Gardin (1925–2013).