La muerte prematura de la marquesa du Châtelet en 1749, cuando ultimaba su traducción y su comentario de los Principia, la obra capital de Isaac Newton (1642-1727, véase el artículo), pone fin a una carrera científica que también había comenzado bajo la tutela del gran sabio inglés.
Cuando se apasiona por la ciencia en 1734, las teorías newtonianas son objeto de especial debate en Francia. Ello se debe en parte a las Lettres anglaises de su reciente compañero, Voltaire (1694-1778), que aparecen en francés ese mismo año, tras una edición en inglés publicada en 1733. En este relato muy personal de un viaje a Inglaterra realizado poco antes, durante el cual asistió a las exequias de Newton y se familiarizó con las grandes líneas de su obra, Voltaire expone al gran público todo lo que distingue las teorías newtonianas de las cartesianas, entonces favorecidas por los sabios franceses (véase el recuadro).

Voltaire, por Nicolas de Largillière, hacia 1720.