Nada más conocer el juego, hay que reconocer que hay innumerables maneras de obtener 9. Sin duda, es agradable de manejar; da gusto poner «todos los huevos en la misma cesta»… ¡y calcular con picardía!
«¿Qué hay de nuevo?» se juega en solitario —en versión «solitario»— o entre varios jugadores, hasta nueve (¡9, claro!). El juego ofrece varias reglas y niveles progresivos, adaptados a la edad y los conocimientos de cada cual. Incluso los más expertos encontrarán en él lo que buscan. Creado en un principio para reconciliar a alumnos en situación de abandono escolar con el cálculo, su planteamiento inicial recuerda varios juegos tradicionales, como el Uno o el 8 americano, el Mistigri o Pouilleux, el Kems o Quems. Con la incorporación de cartas originales como el Gallo, el Pollito, el Huevo de Pascua, la Gallina o incluso las Serpientes, aparecen nuevas posibilidades y la partida se anima, lo que permite a los jugadores interactuar. Con todos sus añadidos, el juego se vuelve estratégico, colaborativo, evolutivo y… ¡adictivo!
detalla las reglas y ofrece vídeos explicativos.