Nacido en 1952 en Nueva Zelanda, licenciado por la Universidad de Auckland en 1973 y formado en la Escuela de Física de Ginebra (Suiza) entre 1974 y 1980, Vaughan Jones prosiguió su carrera en varias universidades de Estados Unidos. Galardonado con numerosos premios del mundo matemático, en particular con la medalla Fields en 1990, se convirtió en un especialista mundial de la teoría de nudos, de trato muy agradable. La matemática estadounidense Joan Birman, también experta mundial en este campo, elogiará «su apertura de miras y su generosidad, en la mejor tradición y el espíritu de las matemáticas».
Anillos de humo y borreguitos ---------------------------------
Antes de dedicarse a las matemáticas, Vaughan Jones estudió primero física —en Ginebra—, y sus trabajos dejarían huella en la física matemática. El estudio de los nudos, tan querido por el matemático neozelandés, fue iniciado por los físicos del siglo 19.º, como Peter Guthrie Tait (1831−1901), que estudiaba estas configuraciones topológicas a partir de los anillos de humo y redescubrió los trabajos de Carl Friedrich Gauss (1777−1855) y de su alumno Johann Benedict Listing (1808−1882). Más tarde, los físicos descubrieron los anyones, partículas que solo existen en dimensión 2, intermedias entre los bosones y los fermiones. Cuando hay varios anyones, sus trayectorias se entrecruzan como las hebras de una trenza y se comportan de manera diferente según la trenza que formen en el espacio-tiempo. En 1989 apareció el polinomio de Jones (véase más adelante): permite distinguir los anyones, igual que permite hacerlo con los nudos. Así quedó abierto el camino hacia los ordenadores cuánticos, que precisamente utilizan anyones y a cuyo advenimiento contribuyó el genio inventivo del neozelandés.
Jones, a quien le gustaba «trenzar» vínculos entre ámbitos aparentemente inconexos, encontró muchas otras conexiones, por ejemplo entre la teoría de nudos y la física estadística —el estudio de las propiedades medias de un gran número de partículas—. Gran aficionado al kitesurf, amante de los desafíos y de plantearse problemas relacionados con la física, contó incluso que un día se preguntó por «la distancia de la orilla al primer borreguito», esa pequeña espuma que el viento forma sobre el mar: ¿depende únicamente de la fuerza del viento o también de la forma del fondo marino?