Los marineros se habían acostumbrado a orientarse en el mar: de día, con respecto al Sol; de noche, con respecto a las estrellas. Más tarde inventaron instrumentos: el compás de navegación, ya en el siglo 12.º en China; la brújula, en el siglo 13.º; el astrolabio, dos siglos después, y el sextante, en el siglo 18.º. Paralelamente a las exploraciones se desarrollaron los mapas, marinos o terrestres, que permitían situarse con respecto a elementos de referencia. Así nació la localización sobre la esfera terrestre.
Brújula de marcaciones en su estuche, firmada W.S. Butcher’s. En navegación, una brújula es un instrumento horizontal que proporciona una referencia de dirección hacia el norte magnético. Si incluye una alidada (que permite medir, en el plano horizontal, la dirección de un astro con respecto al norte), se denomina de marcaciones.
Primeras localizaciones
------------------
Los sabios griegos, entre ellos Anaximandro de Mileto, sabían ya, en los siglos 6.º y 5.º antes de nuestra era, que la Tierra era esférica, primero por consideraciones de simetría con la esfericidad del cielo. En el siglo 4.º antes de nuestra era se impuso la idea de la redondez de la Tierra, con Platón y Aristóteles, que se basaban en el estudio de los eclipses de Luna, donde la sombra proyectada por la Tierra es siempre circular, o en la observación de los barcos que se alejan de la costa: su casco desaparece antes que el mástil.