El procedimiento numérico llamado transformada discreta del coseno (véase el artículo
« De la transformación de Fourier a la transformada discreta del coseno »), inspirado directamente en las transformadas de Fourier, convierte esta información numérica en su representación espectral, es decir, en una matriz de números asociados a pares de frecuencias predeterminadas. La elección concreta de la forma de la matriz que se construye no tiene nada de azarosa: en la matriz de coeficientes DCT (
i,
j) asociada a cada bloque de píxeles, el coeficiente DCT (0, 0) y sus vecinos se construyen a partir de las frecuencias más bajas (valores de
i y
j en la fórmula «próximos a cero»), mientras que DCT (7, 7) y sus vecinos tienen en cuenta las frecuencias más altas (valores de
i y
j «próximos al máximo», aquí 7). En efecto, un bloque de píxeles I(
u,
v) de 8 × 8, con
u y
v entre 0 y 7, se convierte en otro bloque según la fórmula siguiente: