El concepto de color no tiene nada de natural. Los objetos que nos rodean absorben determinadas longitudes de onda de la luz y reflejan otras, cuyas frecuencias percibe nuestro ojo y que después interpreta nuestro cerebro (véase el artículo « Diferentes sistemas de color »). Por tanto, los colores tal como los percibimos no tienen existencia física propia; dependen por completo de nuestra realidad como seres humanos. Sin embargo, los colores forman parte de nuestra vida cotidiana desde siempre. Desde hace algunas décadas, también han invadido nuestras pantallas de cine y televisión.
Leyes de Grassmann y luminancia ------------------------------
El universo de los colores se modeliza mediante las leyes de Grassmann, formuladas por un matemático y físico prusiano (véase el recuadro), que fue asimismo uno de los inventores poco conocidos del cálculo tensorial y de los espacios vectoriales. Estas leyes confirman el carácter tridimensional del espacio de los colores y postulan el carácter lineal de su superposición. La hipótesis de linealidad de las mezclas implica que la impresión de color percibida por nuestro ojo debe ser independiente de sus componentes espectrales.