¡Pero la historia de esta fotografía es singular! Procede de la portada de la revista Playboy de noviembre de 1972, en la que posaba la joven sueca Lena Sjööblom-Soderberg, que entonces tenía 21 años. Unos meses después de su publicación, la fotografía se utilizó para probar un algoritmo desarrollado en la Universidad del Sur de California (Estados Unidos) por Alexander Sawchuk y su equipo. Aunque no se conocen con precisión las circunstancias en que un ejemplar de Playboy acabó en un laboratorio de informática, sí se sabe que a los investigadores les sedujo la rica combinación de contrastes, colores y texturas de la fotografía, que la convertía en una candidata ideal para evaluar su nueva técnica de procesamiento de imágenes. Muchos de sus colegas siguieron después su ejemplo y también probaron sus algoritmos con esta imagen, hasta hoy.
La controversia estalló pronto: ¿no resulta inapropiado, e incluso misógino, utilizar una imagen procedente de Playboy en un contexto profesional? El debate sigue vigente y, aunque «Lena» siempre será la «primera dama» de Internet, cada vez más investigadores eligen hoy otras imágenes para sus pruebas.