El análisis de las trayectorias revela que la práctica escolar y profesional de las matemáticas es más desigual que la de otras disciplinas y muy desfavorable para las personas procedentes de las clases populares. Al analizar la división social y sexual de los saberes y el impacto del origen social en la relación con las matemáticas, la sociología permite comprender mejor estas desigualdades.
Un mundo excluyente ---------------------
Las desigualdades sociales frente a las matemáticas comienzan en el ámbito escolar. En todo el mundo, el origen social del alumnado es el factor que más incide en sus resultados en matemáticas, más que su sexo, la composición de las clases, el perfil del profesorado o las políticas educativas… Los estudios internacionales PISA entre estudiantes de 15 años constatan que, de media, la diferencia de rendimiento entre el 25 % del alumnado más desfavorecido y el 25 % del alumnado más favorecido equivale a dos años de escolarización. Francia es uno de los países más desiguales: allí, el origen social explica el 22 % de las diferencias de rendimiento en matemáticas, frente al 15 % de media en la OCDE.
En cuanto el alumnado se especializa, estas desigualdades de rendimiento se ven acompañadas de desigualdades de participación y de una infrarrepresentación del alumnado procedente de las clases populares en las enseñanzas de matemáticas.