Pronóstico y diagnóstico ------------------------
Los términos pronóstico y diagnóstico nos llegan del griego antiguo y están formados de manera análoga. El adverbio y preposición griego pro tiene un sentido tanto espacial como temporal, en el que indica anterioridad. El prefijo dia, que encontramos en diagonal, pero también en diabetes y diálisis, significa originalmente «dividiendo» y, por extensión, a través de.
La segunda parte de estos términos procede del adjetivo griego gnôstikos, que califica la acción de conocer. Pero ¿por qué se escriben de forma distinta estas dos palabras? Pronóstico es un préstamo, introducido a través del latín en francés antiguo hacia finales del 13.º siglo, mientras que diagnóstico procede directamente del griego y no aparece en francés hasta cuatro siglos más tarde.
Estos dos términos tuvieron en un principio un sentido puramente médico. El propio Hipócrates escribió una obra titulada ta prognostika, que abrió el camino a la evaluación de la evolución de una enfermedad y de sus posibilidades de curación. Hoy en día, el pronóstico se determina mediante métodos estadísticos aplicados a pacientes que han padecido previamente los mismos síntomas. El diagnóstico precede, evidentemente, al pronóstico.
Hoy ambos términos forman parte del vocabulario corriente, pero el primero sigue siendo más culto, mientras que el segundo goza de un uso más amplio, especialmente en los ámbitos deportivos.