Aparecidos en Asia del Sur hace cerca de tres mil años, los primeros textos matemáticos en sánscrito fijaban ciertos elementos del ritual. Podemos, por tanto, intentar comprender mejor cómo se articulaban las ceremonias religiosas con cuestiones de aritmética, geometría e incluso algoritmia. Desde hace algunos años, estas cuestiones han adquirido además una dimensión ideológica.
Los Vedas (literalmente, «conocimiento») son poemas religiosos orales de Asia del Sur, una región del mundo que comprende el actual Pakistán y la India, a los que pueden añadirse Ceilán, Nepal, Bután y algunas zonas de Afganistán. Estos poemas dieron lugar a textos eruditos que comentan su lengua, la naturaleza de sus versos, su etimología, el momento propicio para realizar un ritual, etc. Aunque podría pensarse que unos poemas religiosos de este tipo están muy alejados de las matemáticas, algunos de los textos que los comentan se dedicaron a enumerar números y a rendirles homenaje. Así, un importante texto ritual védico, la Colección de los adeptos de Tittiri (Taittirīyasamhitā, escrita quizá en el VI siglo antes de nuestra era), ofrece mantras que deben recitarse durante un rito en el que se ofrece comida a los dioses —un rito incluido en un célebre sacrificio, llamado del caballo (TS.7.2.11-20)—. Estos mantras elogian números presentados en listas. Se honran todos los números impares del uno al noventa y nueve, todos los pares del dos al cien y todos los múltiplos de cuatro, cinco, veinte o cincuenta hasta cien o mil. Estas listas forman parte, pues, de una historia de las sucesiones y las series de números.






